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NO existen los «grados de celiaquía»

Creo que la mayoría de los que nos leen a diario saben qué es la celiaquía, de todas formas lo resumimos:

La celiaquía es una enfermedad autoinmune provocada por la intolerancia al gluten. Básicamente hace que cuándo los celíacos ingieren esta proteína las vellosidades del intestino se atrofien. La celiaquía requiere de predisposición genética y es una enfermedad crónica que se tiene o no se tiene.

 

Grados de celiaquía no, tipos de celiaquía sí

Siendo celíaco es probable que más de una vez te cruces con comentarios del tipo «¿cómo o qué tan celíaco sos?», haciendo alusión a que existen grados de celiaquía, lo cual es un error, una persona no es más celíaca que otra, así que deberías proceder a explicar que en realidad hay distintos tipos de celiaquía.

 

¿Cuáles son los tipos de celiaquía?

1. Celiaquía Subclínica o asintomática: Se da en aquellas personas que no presentan síntomas, pero igualmente presentan las vellosidades intestinales con atrofia y todas las pruebas son positivas. Es un problema importante porque muchas veces estas personas, al no sentir síntomas, tienden a saltarse la dieta más frecuentemente, o a sufrir contaminaciones involuntarias sin ser conscientes y quizás abusar de esos productos que en realidad están causando un gran daño a su intestino.

Leer más: Mi encuentro con los celíacos asintomáticos (click)

 

2. Celiaquía clásica o sintomática:  Es la más habitual y la que se suele diagnosticar frecuentemente. Se trata de una predisposición genética y atrofia de las vellosidades. Los síntomas de las personas con este tipo de celiaquía varían, desde los vómitos a la diarrea, los problemas en la dermis, etc.

Leer más: Síntomas de la celiaquía (click)

 

3. Celiaquía potencial: Se dice que una persona la padece cuando a pesar de contar con una genética positiva, no presenta daños en la mucosa intestinal, es decir, su biopsia no es compatible con la EC.

 

4. Celiaquía latente: Quizás la más extraña a la hora del diagnóstico. Se trata de pacientes que consumiendo gluten no tienen síntomas y tienen una mucosa intestintal normal. Hay dos variantes, aquellos diagnosticados en la infancia que se recuperan con la dieta sin gluten permaneciendo después en estado subclínico; y aquellos que previamente han tenido una mucosa intestinal normal y después desarrollan la enfermedad.

 

5. Celiaquía Refractaria: La enfermedad celiaca refractaria suele ser más habitual en celiacos diagnosticados a partir de los 50 años. Se sospecha que sólo entre un 5 y un 30% de los celiacos la padecen y se traduce normalmente en que a pesar de la dieta sin gluten los problemas intestinales siguen manifestándose. Es quizás la variante más peligrosa de la celiaquía, porque sobre todo si hablamos de refractaria tipo 2, los pacientes pueden desarrollar más fácilmente un linfoma. Es importante recordar por tanto, que si una persona celiaca no mejora con la dieta sin gluten debe acudir a su médico.

 

6. Celiaquía de la piel: La celiaquía es mayormente relacionada con los problemas que suceden al ingerir gluten en cualquiera de sus presentaciones. Pero también está relacionada, aunque es menos común que la intolerancia gástrica a una enfermedad de la piel que es por demás molesta. Esta enfermedad es conocida como Celiaquía de la Piel aunque su verdadero nombre es Dermatitis Herpetiforme, cuyos principales síntoma son las ampollas o protuberancias que pican y aparecen por un período de tiempo prolongado.

Leer más: La enfermedad celíaca de la piel, una de las facetas menos conocida de la EC

 

Este post ha sido una adaptación de la nota publicada en Celicidad, agregándole la Celiaquía de la piel y otros contenidos importantes que hemos publicado en nuestra página.

¿Cuántas veces has pasado por esta pregunta? ¿Qué otros tipos de celiaquía se nos pueden estar pasando?