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¿Cómo nos sentimos frente al diagnóstico de celiaquía?

La llegada del diagnostico suele ocasionar dos sensaciones, la tranquilidad de saber que tengo y la incertidumbre de no saber como continua la vida… ¿Se derrumba el mundo que nos rodea? Por supuesto que no!

La persona diagnosticada se ve afectada en su entorno familiar, social y laboral con el cual comparte almuerzos/cenas, salidas, diferentes festejos, en donde el consumo de “cosas ricas” parece desaparecer; también sus aspectos psicológicos varían, lo lleva a sentir diferentes emociones y a su vez ira pasando por distintas etapas de “aceptación”. Algunas de ellas son: rechazo, angustia, aislamiento, bronca, desconfianza, tristeza.

No existen celiacos idénticos en su sintomatología y tampoco sienten y viven de la misma manera el proceso. Cada uno lo ira atravesando como pueda dependiendo de su experiencia de vida, su personalidad, la edad, condición económica, y del apoyo que puedan brindarle su familia y amigos.

El tiempo de asimilación es directamente proporcional a una buena calidad de vida, la negación hace que se gasten las energías en ello y no utilizarlas para afrontar el tratamiento adecuado.

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¿Cómo empiezo a transitar el camino?

Es importante tener paciencia y empezar de a poco a sumergirse en toda la información que requiere el celiaco como así también para su entorno, es necesaria una “educación” sobre celiaquía a quienes comparten el día a día con la persona.

Tener una buena técnica de afrontamiento es la clave para ser un celiaco con una calidad de vida óptima, la mejor forma para ello es tomar a la celiaquia como tal con toda sus responsabilidades, ya que es muy estricto el control de la alimentación; tener profesionales de la salud que sigan el control médico; buscar orientación en blog, foros, paginas; asistir a encuentros del tema, esto ayuda a poder sentir que otros pasan por situaciones parecidas.

Una vez que empezamos a transitar el camino van a ir desapareciendo miedos pero lo más importante es aceptar que el “ser celiaco” no tiene cura y asumirlo sin temor ni angustia.

Lic. Roxana Chujer

Foto: Celíacos en apuros

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