Hola. Me presento. Mi nombre es Vanesa y tengo 20 años. Desde los doce tengo problemas digestivos que se le atribuía a una posible gastritis o directamente a algo “psicológico”. Estuve años igual. En base a esos malestares frecuentes empecé a tenerle fobia al vómito, por lo que me era más difícil soportarlo al principio, pero acabé acostumbrándome.
Hace poco más de un año fui al médico finalmente porque los malestares se estaban volviendo mucho más insoportables, además de haberme dado fiebre durante 3 días seguidos. No podía comer nada y por eso bajé 10kg en una semana. El médico me diagnosticó gastritis y me recetó un medicamento que no me sirvió de nada. No me fie de ello ya que los siguientes tres pacientes, al salir de la consulta, fueron a pedir el mismo medicamento que el mío. O sea, todos teníamos gastritis…
En base a mi desconfianza y desesperación porque me sentía cada vez peor y débil, además que notaba que cuando aumentaban aún más los síntomas, era comiendo harina, comencé a buscar por mí misma y encontré esta enfermedad. Me sentí inmediatamente identificada. Probé conmigo misma una y otra vez, y realmente me ponía peor al ingerir pan, tortas y demás productos con gluten (lo notaba mucho con las harinas). Pero no me animaba a ir al médico aún para hacerme las pruebas hasta octubre, donde le pedí a la médica que me los hiciera. Salieron positivo la mayoría, sólo que no tomaron la antitransglutaminasa, por lo que hace poco me estoy atendiendo en un sanatorio serio, donde me haré todas las pruebas completas como se debe para comprobar o no la existencia de dicha enfermedad.
Mi sintomatología fue bastante variada al correr el tiempo. No estoy segura de si soy celíaca de los 12 años o se disparó en realidad hace uno (donde aparecieron nuevos y los anteriores se intensificaron)… sólo sé que la mayoría de los síntomas son digestivos: hinchazón abdominal, eructos, gases, constipación (antes diarrea), mareos, dolor abdominal general (pero sobre todo bajo la costilla, del lado derecho), fatiga y debilidad, una sutil alteración dental y recientemente aftas… Ésta última es la que me convence de la celiaquía, pero quién sabe…
Particularmente no tomo a esta enfermedad como tal. Creo que ser celíaca me haría sentir menos enferma que cualquier otra cosa que pueda tener, sobre todo porque sé que puede controlarse y estar sana… Creo que quiero ser celíaca, no sé por qué; me siento una. Pero lo más positivo de esta enfermedad es la comunidad que la compone… Me siento parte de ella aunque no sepa si realmente lo soy. Y aunque llegue a ser que no, de todas formas quiero continuar estando dentro y aportando algo a todos los celíacos. Esa es mi meta en la vida…
Conté todo eso porque creo que sirve leer experiencias de otros que padecen lo mismo que uno, sobre todo para aquellos que aún están perdidos y tienen sus dudas de que quizás sean celíacos. Si tienen la duda, por más que el médico les diga que no lo son, que es imposible, ¡no importa! Luchen porque les hagan los análisis porque muchos de ellos se sorprenderían la cantidad de gente que son asintomáticos, a quienes les aseguraron que jamás serían celíacos con falta de los mismos, y hoy en día están realmente bien, sin aftas, sin abortos espontáneos ni nada relacionado… pero haciendo la DSG! Anímense a descartar la celiaquía, aunque aususte un poco.
Bueno, ya habiéndome reportado, les mando saludos a todos y que se agrande la comunidad a nivel salud y corazón!
|
Hola Vanesa!! Me llamo Mariel y tengo 46 años. A mi me diagnosticaron en mayo del año pasado y estuve años siendo tratada por dispepsia, estrés (por lo cual también me derivaron a terapia psicológica) y el año pasado se le ocurrió a mi doc hacer una endoscopia para ver si tenía gastritis o úlcera. Y allí saltó que era celíaca. Comencé la dieta y mejoré un montón. Todavía falta. Pero me siento identificada en lo que decís porque uno se siente realmente mal. Las inflamaciones intestinales son muy dolorosas, el tema de eructar no es nada agradable. Yo no tenía más que esos síntomas. Nunca tuve descomposturas ni aftas. Si cansancio por mi anemia histórica (la cual fue estudiada hace algunos años en una Institución super prestigiosa en tema de sangre) y tampoco saltó allí. Yo creo que es una enfermedad en la cual, como los síntomas son tan variados, es difícil de detectar. Eso sumado a que he comprobado en estos meses que hay muy pocos profesionales que saben del tema, dos Asociaciones que muchas veces no se ponen de acuerdo qué productos son aptos y cuales no. Me llevó 6 meses encontrar una Nutricionista que entendiera y tratara del tema. Y visité unas cuantas!! No es tan complicado “ser celíaco”. Simplemente con la dieta. Y tratando de ayudarnos entre todos compartiendo nuestras experiencias, datos, informaciones. Esto es lo que a mí me ayudó.
Este es un camino que recién empezó para mí. Y está bueno compartirlo! Buena vida para todos!!
|
@kakete Vanesa te copio los comentarios que recibió tu post en Facebook, aún no podemos migrarlos directamente acá como en el blog, pero ya algún día… mientras tanto te los dejo a continuación. Saludos!
Paula Coppolecchia: buenisimo compartirlo, historias y mas historias que se repiten, gracias Vanesa.
Roxana Andrea Benitez: hola vanesa muy linda tu historias yo tambiem hace poco descubri k soy celiaca fue algo muy sosprendente para mi pero hay k cuidarse mucho besosss.
—————–
|